En la dedicación está el resultado: Michelle Alonso

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“Un deportista de nivel no nace, se hace”

Este pasado Open de Primavera Absoluto y Junior de natación RFEN en Málaga, observé por primera vez y en primera persona a Mireia Belmonte. Su concentración, su preparación para afrontar el número de pruebas. Su necesidad de hacer mínimas exigidas en clasificatorias por la mañana y en semifinales por la tarde, obligadas por la dirección técnica de la RFEN. En cada una de sus pruebas, 200 mariposa, 200 estilos, 400 estilos, 400 libre, 800 libre y 1500 libre, le define la palabra dedicación.

Sólo la palabra dedicación, puede implicar resultados. Impresionante ver cómo salía de una prueba dura de 200 mariposa, para luego nadar un 400 libre, tanto en las clasificatorias, como en semifinales o en final. Cómo resurgía de una prueba tras otra.. Pero todo esto tiene un costo, un trabajo deportivo inmenso en cantidad de metros semanales a alta intensidad aeróbica. 50000- 70000 metros semanales que implican más de 40 horas semanales de entrenamientos, dedicación y cuidados físicos, médicos y psicológicos para rendir, en entrenamientos y en competición. No hay otra focalización ahora en su vida, sino dedicación y más dedicación. Todas las privaciones del mundo.

Si se dedica tanto tiempo a entrenar, implica que tiene que dedicarse el doble de tiempo para recuperar, es decir dedicación 24 horas al día a este deporte. Por eso es la que es, la mejor, la que ha aguantado carros y carretas, la que simboliza la natación española actual, la que todos admiran, aún muchos sin saber lo que sufre a nivel deportivo y mental cada día y cada hora en sus entrenamientos.

Ejemplos como Mireia, Rafa Nadal, Michael Jordan o Michael Phelps, son los que son por su dedicación a lo largo de su vida, y su focalización. No hay más. Es el primer punto para ser un referente deportivo y llegar a lo más alto. Luego su morfología física puede ayudar a refinar esa calidad deportiva, pero generalmente, gracias a esa dedicación y focalización, llegan físicamente a desarrollar esa morfología extrema en el rendimiento en muchos casos. Es la frase que se suele decir: un deportista de nivel se hace, no nace.

Personalizando, ya que extrapolando ahora mismo no hay nadie más en España a mi entender, en el caso de Michelle Alonso Morales, pasa lo mismo. Su dedicación y focalización todos estos años, con ayuda siempre de la familia, entorno, entrenador, fisioterapeuta, etc., para motivarle constantemente, le han llevado a donde está, a nivel paralímpico y a nivel personal, a pesar de sus grandes limitaciones psicológicas.

Y eso es lo que tenemos que ver, ¿quién se dedica a cuidarse y dedicarse 24 horas a un objetivo deportivo? ¿Quién se priva de casi todo, para rendir en su forma y capacidad, en entrenamientos y competiciones? ¿Quién lleva toda la vida, 17 años en el caso de Michelle, entrenando continuamente, desde categoría benjamín, alevín, infantil, junior y absoluta, sin parar ningún año?

Michelle no le “mete” 40 horas a la semana de entrenamientos, pero si 21 -28 horas de media según altura de temporada, contando trabajo físico en seco, agua, y estiramientos, y por eso tiene el nivel que tiene en su categoría, en su estilo y con su discapacidad.

Este pasado fin de semana, una Travesía de 2600 metros al mediodía y una competición con 50 mariposa y 100 braza por la tarde en Fedecanat, fueron necesarias para forzar entrenamientos de rendimiento exigente, a nivel competitivo, algo muy difícil de conseguir con Michelle en el día a día, sobre todo en potencia aeróbica o aeróbico intenso. Ahora vienen 5 semanas seguidas de competiciones, con trofeos y jornadas en natación convencional, que servirán de entrenamientos para que su hipotálamo registre las cosas buenas y no tan buenas hechas en estos eventos. Con un objetivo final de llegar con la experiencia y entrenamientos adecuados a su Europeo de Dublín en Agosto, quizás donde menos presión pueda tener estos años, pero donde estarán sus máximas rivales paralímpicas, inglesas, holandesas y suecas.

Vi en primera persona el primer día de competición, a Mireia, sufriendo lo indecible para sacar adelante sus pruebas en el Open de Primavera, no se me ocurrió molestar en pedirle foto o un saludo, porque era su campeonato, y su concentración era máxima para demostrar que el trabajo estaba hecho. Vi sus continuas sesiones de fisioterapia, sus charlas técnicas con su entrenador, con su director técnico y con su psicólogo, porque afrontar ser una Mireia es afrontar una exigencia al límite.

Preguntémonos: ¿cuál es nuestra dedicación y focalización en el deporte?, y tendremos como respuesta nuestro nivel. Y eso que hay gente de tanto nivel físico para un deporte, que apenas entrenando, son buenos, pero sólo eso, buenos. No llegan a ser los mejores, sin estas dos palabras con todas sus implicaciones.

Recuerden dedicación y focalización.

Por: José Luis Guadalupe, entrenador de Michelle Alonso.

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